La nueva cinta de Woody Allen traslada sus historias de enredos a otra ciudad, siguiendo su tradición de años recientes de filmar en Europa. Hoy llega a los cines.

Cuenta la leyenda que el director Woody Allen anota ideas en cualquier superficie que tenga a la mano, para luego aventarlas a un cajón en su casa. En ese lugar, hojas de papel, servilletas y cajas de cerillos, se encuentran revueltas con frases cortas como: “un hombre que puede cantar solamente en la ducha”. De vez en cuando, Allen lo abre y revisa estas anotaciones, descartando unas y llevando otras a la pantalla grande, lo que ha provocado que realice, mínimo, una película cada año, sin falta, desde 1982.

Así nació su más reciente trabajo, “De Roma Con Amor” (“To Rome With Love”), que sigue con la tradición que el cineasta ha mantenido desde el 2005, de filmar sus películas en ciudades europeas, abandonando su amada Nueva York, locación principal de la mayor parte de su filmografía. Hoy en día ha trasladado sus personajes a Londres, Barcelona y París, y ahora es el turno de Roma. Según explicó el cineasta en una entrevista, esto se debe a que hay gente en estas ciudades que lo ha invitado, ayudándole a financiar estos proyectos.

Estas nuevas ciudades han supuesto no sólo un nuevo reto para él, sino que han aportado una visión diferente a sus historias. “He hecho 30 o 40 películas en Nueva York. No recuerdo cuántas. Y entonces, de pronto te encuentras trabajando en Londres o Barcelona o Roma, y la necesidad de adaptarse a estos nuevos entornos te empuja a áreas que no hubieras explorado de otra manera. Le da cierta frescura y exuberancia”, expresó el director en una entrevista.

Allen en la pantalla

Mientras que Woody Allen es el propio protagonista de algunas de sus películas más emblemáticas, en décadas recientes su presencia en la pantalla grande ha ido disminuyendo paulatinamente. Desde “Scoop” (2006) que Allen no aparece en uno de sus filmes, haciendo que “De Roma Con Amor” sea la primera vez que el director se dirige a sí mismo en seis años.

¿La razón? Allen la explica en entrevista con Collider.com: “Cuando escribo un guión, si hay un papel para mí, lo interpreto. Conforme he envejecido, los papeles han disminuido. Me agradaba cuando era más joven, podía siempre hacer al personaje principal en la película, podía hacer todas las escenas románticas con las mujeres, era divertido y me gustaban esos papeles. Ahora soy más viejo y estoy reducido a interpretar al portero tras bambalinas o el tío, o algo, y en realidad no me encanta eso. Ocasionalmente, cuando llega un papel, lo interpreto”.

Para este filme, el cineasta interpreta a Jerry, un director de ópera retirado que tiene que lidiar con sus propias frustraciones de artista. Él no es el personaje principal, sino sólo una de las diversas historias individuales que componen esta cinta. Las otras incluyen una joven pareja que lidia con una amiga que forma un triángulo amoroso; un arquitecto estadounidense que revive su juventud; un joven casado que se ve involucrado con una prostituta; y un hombre que de la noche a la mañana se convierte en la estrella más grande de la ciudad.

‘No busco el retiro’

Con la constante de enredos amorosos que aparecen en esta cinta, y que han sido un sello distintivo de sus películas, es natural preguntarse si el director ha aprendido algo sobre estos temas. “Puedes aprender de temáticas tecnológicas y puedes aprender sobre cosas específicas, pero los verdaderos problemas con los que lidian las personas, en cualquier materia, ya sea temas existenciales o románticos, de eso nunca se aprende. Quedas como un tonto cuando tienes 20 años, y quedas como un tonto a los 40, a los 60 y a los 80 (…) No he aprendido nada. Tengo años y años de fracasos. No tengo nada que decir. No tengo sabiduría”, confesó Allen en una entrevista.

Sin embargo, “De Roma Con Amor”, más que un drama, es una comedia que se acerca mucho más a sus primeros trabajos. Y claro, el elenco está repleto de estrellas, pues con tantos años de carrera, Allen es hoy en día uno de los cineastas más cotizados por los actores, tanto jóvenes como veteranos del cine. Roberto Benigni, Penélope Cruz, Alec Baldwin, Judy Davis, Jesse Eisenberg, Ellen Page y Greta Gerwig comparten créditos en la cinta.

Si bien Allen ha realizado tanto obras maestras como fracasos que quedan en el olvido, a sus 76 años, con incontables galardones bajo el brazo, es hoy en día uno de los cineastas más activos de la industria.

“Quizá repentinamente sufra un derrame cerebral o un ataque al corazón, y entonces me veré obligado a retirarme, pero si mi salud me lo permite, no busco el retiro. Pero el dinero podría acabarse. Tarde o temprano, las personas que financian mis filmes podrían volverse sabios y decir, ‘en verdad esto no vale tanto sufrimiento’, y entonces dejarán de darme dinero. Pero aún así no me retiraría, no lo creo. Creo que me pondría a escribir para teatro o libros”, indicó el director.

El Dato

Es la primera película de Allen ubicada en Italia, siguiendo la tradición reciente de filmar en ciudades europeas.

La cinta tiene el primer papel de Allen en una de sus películas dese el 2006.

Cuenta con las actuaciones de Roberto Benigni, Penélope Cruz, Alec Baldwin, Judy Davis, Jesse Eisenberg, Ellen Page y Greta Gerwig.

Las últimas cintas de Allen han estado ubicadas en Londres, Barcelona y París.

Vía: Google Noticias