A partir del 1 de diciembre próximo, los productos de tabaco en Australia deberán estar en paquetes sin logotipos y con advertencias gráficas de salud. El gobierno inmediatamente elogió el fallo anunciado este miércoles, al que calificó como “un momento decisivo para el control del tabaco alrededor del mundo”.

“El mensaje al resto del mundo es que las grandes compañías de tabaco pueden ser desafiadas y vencidas”, dijo la fiscal general Nicola Roxon en un comunicado. “Sin gobiernos valientes dispuestos a combatir a las grandes compañías, todavía nos tendrían creyendo que el tabaco no es dañino ni adictivo”.

Australia es la primera nación en el mundo que obliga la emisión de cajetillas “genéricas” para el tabaco. Solo la marca y el nombre diferirán en la cajetilla con fondo oscuro. Otras iniciativas del gobierno en contra del tabaco incluyen un impuesto especial del 25%, restricciones para publicidad en internet, y una campaña de publicidad en contra de fumar de más de 85 millones de dólares.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco mata a casi seis millones de personas al año, el 10% de ellos son fumadores pasivos. La OMS afirma que el número de muertos podría aumentar a más de ocho millones de personas al año para el 2030 si no se toman acciones urgentes. Las compañías tabacaleras, incluidas Imperial Tobacco, Philip Morris Limited y British American Tobacco, habían peleado contra la ley, la cual calificaban como inconstitucional, ya que el gobierno, según ellas, tomaba en su poder su propiedad intelectual.

La Alta Corte publicó la decisión en su sitio de internet, pero no la opinión completa, que será publicada en una fecha próxima.

“Cualquier compañía en circunstancias similares, cuando se enfrente a la pérdida de una marca que vale miles de millones de dólares, combatirá esas leyes”, afirmó en un comunicado Sonia Stewart, vocera de la compañía australiana Imperial Tobacco.

“Nuestra preocupación más grande es el efecto que empacar los cigarros en cajetillas sin marcas tendrá en el mercado ilícito”, aseguró Stewart. “Las cajetillas sin marcas harán a Australia un imán para el creciente mercado negro del tabaco, que ya le cuesta al gobierno australiano casi 1,000 millones de dólares por año en impuestos no recaudados”.

En un posicionamiento similar, British American Tobacco afirmó que los grupos del crimen organizado ganarán a través del mercado ilegal. La nueva política “incrementará las tasas de tabaquismo particularmente en la gente joven que tendrá acceso a cigarros ilegales baratos”.

Imperial Tobacco y PML afirmaron que la batalla no está perdida y citaron recursos interpuestos por tres gobiernos (Honduras, República Dominicana y Ucrania) dentro de la Organización Mundial de la Salud. PML también anunció una demanda contra Australia por romper con el Tratado de Inversión Bilateral con Hong Kong.

Sin embargo, activistas de salud pública elogiaron el fallo, que se ajusta a la Convención Para el Control del Tabaco de la OMS, de la cual Australia es parte.

Richard Daynard, un profesor de la Escuela de Leyes de la Universidad del Noreste en Boston y presidente del Instituto para la Defensa de la Salud Pública de la escuela, calificó la decisión como un hecho “extraordinariamente alentador”.

“Significa que los gobiernos están libres de hacer lo que creen es necesario para proteger a su población de la publicidad del tabaco, incluida la publicidad en las cajetillas. En otras palabras, es un golpe a favor de la salud pública”.

Daynard dijo que Philip Morris lidera la batalla legal contra los gobiernos que han tomado fuertes medidas antitabaco. “Está el caso contra el gobierno de Uruguay, que requiere que el 80% de los paquetes tengan advertencias en ellos”, recordó.

Más allá de Australia

El año pasado, Estados Unidos dio a conocer nueve advertencias de salud gráficas que deben de cubrir la mitad de los paquetes de cigarrillos para septiembre, con lo que se unió a 41 países que han ordenado lo mismo.

El tabaquismo es la causa de muerte más prevenible, responsable de una de cada cinco muertes en EU o 443,000 al año, de acuerdo con los Centros para la Prevención y Control de Enfermedades.

Además, el tabaquismo es responsable por costos médicos de 96,000 millones de dólares, y la pérdida de productividad por 97,000 millones de dólares cada año, de acuerdo con el gobierno estadounidense.

Cinco tabacaleras, incluyendo  R.J. Reynolds y Philip Morris, han presentado recursos contra los requerimientos, al afirmar que violan la primera enmienda de la Constitución. En febrero pasado, un juez federal le dio la razón a las compañías, y el gobierno de Barack Obama apeló la decisión.

Según un reporte, las autoridades sanitarias encontraron que en 14 naciones donde hay avisos gráficos, un número “substancial” de fumadores han considerado dejar de fumar.

La OMS afirma que 19 países cumplen con “la mejor práctica para las advertencias gráficas”, que incluyen advertencias en idioma local y que deben de cubrir al menos la mitad de las cajetillas. Menos del 11% de la población mundial está protegida por leyes antitabaco nacionales, agregó la organización.

En 2008, en México se publicó la Ley General para el Control del Tabaco para prohibir el consumo de cigarros en espacios cerrados. Según la última Encuesta Nacional de Adicciones, de ese año, en el país hay unos 14 millones de fumadores.

Un año después se publicaron disposiciones para definir las especificaciones sobre las imágenes y leyendas de advertencia en cajetillas, las cuales empezaron a imprimirse en 2010.