El grafeno se descubrió en la década de los años 30, aunque el desarrollo en su investigación ha despuntado en los últimos años. Se encuentra  en los teléfonos conocidos como Startalking  la tecnología que permite darle indicaciones específicas  mientras realizamos otra actividad como conducir un automóvil.  En las mini cámaras de la marca Canon, en los teléfonos de pulsera  Samsung o en  las tabletas electrónicas y muchos otros productos.

Es un hidrocarburo aromático, policiclico, con una estructura laminar plana con un átomo de grosor, compuesta por átomos de carbono densamente empaquetados. Los estudios realizados por los rusos  Andrei Geim y Konstantin Novosolev, los hicieron acreedores al premio Nobel de Física en el 2010 y dos nominaciones a caballeros del imperio Británico.

En el año 2008 fue declarado el material más fuerte del mundo, por encima del diamante, con mayor conductividad eléctrica que el cobre y tan flexible como el caucho. Aplicado a múltiples disciplinas que van desde el uso en medicina contra el cáncer, hacer microchips en la informática  y  en  la generación de electricidad podría sustituir al silicio en un futuro.

Investigadores de la Universidad de Manchester han podido comprobar que cuando una lámina de grafeno (que tiene forma de panal)  recibe algún daño que quiebra su estructura produciendo un agujero consigue atraer átomos de carbono situados en las proximidades para así reparar los huecos. Como algo mágico, éstos átomos se colocan justo donde saben que son requeridos y lo devuelven a su estructura original.

Sin embargo,  el profesor Geim -pionero en las investigaciones de este material-  opina que muchas empresas occidentales carecen de las capacidades para apoyar  este tipo de investigaciones.  “La industria está preocupada no en lo que se puede hacer, sino en lo que hace la competencia; temen perder la competencia” señala y agrega: “No pueden ver más allá de un horizonte de diez años y el grafeno está más allá de ese horizonte”, terminó subrayando.

Éstas ideas pueden venirse abajo a finales de este mes, cuando una comisión europea que apoya el desarrollo de investigaciones científicas anuncie a los ganadores de 1  330 millones de dólares que servirían para 10 años de investigación en algún campo y el policiclico se encuentra entre los 6 posibles ganadores del premio.