Este es el análisis que ofrece el Informe Mundial sobre las Drogas de 2012, que ha publicado hoy la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

El número estimado de consumidores anuales de cocaína fluctuó en 2010 entre 13.3 millones y 19.7 millones, es decir, entre el 0.3 % y el 0.4 % de la población mundial de 15 a 64 años, según el documento. El informe destaca que en la primera década del siglo, de 2001 a 2010, el área de cocales en Colombia se redujo de 144,800 a 62,000 hectáreas, mientras que en Bolivia creció de 19,900 a 31,000 hectáreas y en Perú subió de 46,200 a 61,200 hectáreas.

La superficie total de cultivo de coca en 2010 alcanzó las 149,000 hectáreas, un 18 % menos que en 2007, gracias al descenso en Colombia, mientras que la producción potencial de cocaína pasó de las 1.034 toneladas en 2006 a una horquilla de entre 788 y 1,060 toneladas en 2010 de “una pureza teórica del 100 %”.

En ese año se decomisaron 694 toneladas de cocaína de “pureza desconocida”. EU sigue siendo el mayor mercado de cocaína, con alrededor de cinco millones de consumidores, aunque la prevalencia disminuyó del 3 % de la población adulta en 2006 al 2.2 % en 2010, y los precios de la droga subieron.

En Europa hay alrededor de 4.2 millones de consumidores, una cifra que se ha mantenido estable en los últimos años, al igual que el precio de la droga, mientras que la prevalencia se sitúa en el 1.3 %. La ONU asegura que la bajada del consumo en EU y la subida de los precios se debe, en parte, a que su mayor abastecedor es Colombia, cuya producción disminuyó, mientras que en Europa los precios y la pureza de la droga se mantuvieron por el distinto origen de la cocaína.

“Hay indicios de que, mientras el mercado de los Estados Unidos se seguía proveyendo casi exclusivamente de cocaína de Colombia, en los mercados europeos se produjo un desplazamiento a partir de 2006 que compensó, al menos parcialmente, la escasez de la cocaína producida en Colombia con cocaína de Bolivia y Perú”, se lee en el informe.

El documento asegura que se ha producido en los últimos años un incremento del consumo de cocaína en algunos países de América del Sur. La prevalencia del consumo de cocaína en América del Sur fue del 0,7 % en 2010, aunque el mayor consumo se registró en el Cono Sur, y en Chile alcanzó el 4.9 %, en Argentina el 2.9 % y en Uruguay el 2.6 %.

El informe también asegura que, aunque no hay datos de Brasil, los expertos apuntan a un incremento del consumo en ese país, sin que ofrezca datos comparativos para evaluar los resultados con respecto a años anteriores.

“A la luz de ciertos datos, se observa una expansión del mercado de cocaína, en particular de la cocaína “crack”, en algunos países de América del Sur”, sostiene el documento. Las cifras de consumidores de cocaína en América Central y del Sur se sitúan entre 2.6 millones y 2.9 millones de personas.

La ONU no informa de las cifras que mueve el tráfico de cocaína, aunque el informe del año pasado, que también utilizaba como referencia datos de 2010, las situaban en 85,000 millones de dólares.

Drogas tradicionales se estabilizan, pero suben las sustancias sintéticas

Los mercados de las drogas tradicionales como la cocaína, la heroína y el cannabis se estabilizan, una tendencia que contrasta con el aumento del consumo de los estupefacientes sintéticos y otras sustancias químicas. Este es el panorama global que dibuja el Informe Mundial sobre las Drogas de 2012, que ha publicado hoy la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

“La disminución de los niveles generales de cultivo y producción de opio y de coca ha sido contrarrestada por los crecientes niveles de producción de drogas sintéticas”, explica la ONU. Unos 230 millones de personas, el 5 % de la población adulta mundial, consumió alguna droga por lo menos una vez en 2010, un nivel en línea con los años anteriores, lo que lleva a la ONU a afirmar que el consumo “parece haberse estabilizado en todo el mundo”.

Los “consumidores problemáticos de drogas”, en su mayoría drogodependientes de cocaína y heroína, suponen unos 27 millones de personas, el 0.6 % de la población adulta mundial. “La heroína, la cocaína y otras drogas siguen matando a unas 200,000 personas al año, destruyen familias y causan sufrimiento a otros miles de personas, crean inseguridad y contribuyen a la propagación del VIH”, asegura el director ejecutivo de la ONUDD, Yuri Fedótov.

También alerta de que existe “un creciente reconocimiento de que el crimen organizado y las drogas ilícitas obstaculizan la consecución de los objetivos de desarrollo del Milenio”. Esos objetivos los acordó en 2000 la comunidad internacional para promover diversas facetas del desarrollo humano, como la reducción de la pobreza, el acceso al agua potable, entre otros, y su plazo de cumplimiento expira en 2015.

En términos monetarios, la ONU sostiene que se requieren de 200,000 millones a 25.000 millones de dólares (entre un 0.3 % y un 0.4 % del PIB mundial) para sufragar todos los costos de tratamiento relacionados con las drogas en todo el mundo. La peor noticia ha sido el gran aumento de la producción de opio en 2011 en Afganistán, cuando un año antes se había reducido debido a una plaga que mermó la cosecha de adormidera.

Así, el año pasado el opio aumentó un 61 %, de 3,600 toneladas en 2010 a 5,800 toneladas en 2011, la mayor parte de la producción mundial de 7.000 toneladas.En Europa y EU el incremento de la producción de opio no ha supuesto un aumento del consumo, pero sí puede haberlo hecho en Asia y África, aunque la ONU admite no contar con datos claros al respecto.

El cultivo de coca disminuyó un 18 % entre 2007 y 2010, sobre todo por la reducción en Colombia, mientras que el número estimado de consumidores de cocaína fluctuó en 2010 entre 13,3 millones y 19.7 millones, es decir, entre el 0.3 % y el 0.4 % de la población adulta mundial.

Los principales mercados se encuentran en EU y Europa, pero si bien en Norteamérica se redujo del 3 % en 2006 al 2.2 % en 2010 entre la población adulta, en el Viejo Continente se ha mantenido estable. A pesar de la reducción global de los cultivos, la ONU alerta de que “en el mismo período el cultivo de arbusto de coca y la producción de hoja de coca registraron un marcado desplazamiento” hacia Bolivia y Perú.

Como es tradicional, el cannabis es la sustancia ilícita que más se consume en el mundo, con entre 119 millones y 224 millones de personas que la han probado en el último año, con Europa como el principal mercado. Otra de las tendencias negativas ya apuntadas en años anteriores y que parecen ir en aumento es el incremento del tráfico y del consumo de drogas de síntesis.

Así, la incautación anual de metanfetamina se ha duplicado desde 2008 hasta 2010, hasta las 45 toneladas, gracias a las operaciones realizadas en América Central y Asia, mientras que en Europa también se ha duplicado, en un año, la requisa de comprimidos de “éxtasis” en 2010, hasta 1.3 toneladas. Los consumidores de drogas de tipo anfetamínico se sitúan en todo el mundo entre los 14 y los 52 millones de personas, mientras que los de “éxtasis” van de los 10 a los 28 millones de personas.

La ONU ha advertido del creciente consumo de sustancias que se consiguen por internet y que pueden suponer un serio riesgo para la salud. Aunque la mayoría de los consumidores de drogas tradicionales son hombres, “el uso indebido de tranquilizantes y sedantes puede convertirse en un hábito crónico entre las mujeres”, advierte la ONU.

También se ha multiplicado la demanda de sustancias sintéticas que imitan los efectos del cannabis y que se pueden obtener a través de internet y en tiendas especializadas conocidas como “smart shops”.

Vía: Google Noticias