Llegaba la quinta votación de los Cardenales en el interior de la Capilla Sixtina y a las 7 de la tarde con seis minutos de Roma el mundo entero vio salir de la famosa chimenea el humo blanco. Señal de que la iglesia católica tiene un nuevo guía, una cabeza, un gobernante o líder de estado y el resto del mundo  tiene un nuevo Papa.

En la plaza de San Pedro la gente espera mirando a las grandes pantallas, guardándose bajo sus paraguas; donde al menos se pueden observar diez banderas mexicanas; mientras otros lloran de alegría porque todavía tienen fe en su iglesia. Sin importar de donde venga el nuevo líder.

Mientras siguen desfilando:  Los tres poderes de  Roma para esperar al nuevo Papa, la gendarmería y todo el grupo de gente que estuvieron ensayando  por días, preparando el tradicional desfile en la Plaza de San Pedro. Desde hoy 13 de Marzo de 2013 la Iglesia Católica ya no está sola, huérfana, ahora tiene un nuevo padre.

Una hora después de que el humo blanco salió de la chimenea de la Capilla Sixtina, justo a la 1 de la tarde con seis minutos en México las luces del balcón de la plaza de San Pedro se encendieron y once minutos después hay movimiento en las cortinas. La gente eufórica grita. Es el cardenal Touram quien en tono afrancesado anuncia el Habemus Papam: El primer Papa  jesuita quien se ha nombrado Francisco I.

Jorge Mario Bergoglio  quien ha criticado fuertemente temas como el aborto, la esclavitud, el uso de drogas; quien sustenta que la debilidad de la Iglesia está en la división y la contradicción; además es alguien que  normalmente usaba el metro para desplazarse y ya no lo hará más. Tampoco se lleva muy bien con la prensa.  Sin embargo es un gran comunicador.  Un Papa moderno.

Quien lo primero que hace después de mencionar que sus hermanos cardenales  fueron por él casi hasta el fin del mundo.  Palabras similares a las que dijo Juan Pablo II al ser elegido como líder de la iglesia en su tiempo. Finalmente, dirige un padre nuestro  al camino del Papa emérito Benedicto XVI  además de dar su bendición al mundo.