Más de cuatro décadas después de que los Beatles grabaran “Abbey Road”, se subastó en Londres una imagen descartada de la sesión fotográfica realizada frente al famoso paso peatonal para la portada del disco.

La instantánea presenta varias diferencias con respecto a la conocida carátula del álbum grabado en 1969.

Por ejemplo, Paul McCartney aparece en sandalias, mientras que en la versión que llegó a la portada se lo ve descalzo.

La tapa de “Abbey Road” se convirtió así en un cúmulo de presuntas claves para los seguidores de los Beatles y dio pie a numerosas teorías conspirativas.

La más llamativa de ellas es que se dijo que Paul McCartney había muerto y que el resto del conjunto había contratado a un doble para ocultar su deceso.

La verdad, más pedestre, vino en las palabras del propio Paul, quien aseguró que se había quitado las sandalias debido al calor.