Desde hace ya algún tiempo, me he percatado de que la gente simplemente ha dejado de hablar. Está usted leyendo bien, la gente dejó de hablar con la boca para hacerlo con las manos en esa maquina llamada smartphone.

Es increíble la cantidad de personas que vemos por las calles, con la mirada hacia abajo como buscando algo, muy probablemente se busque a la gente con la que antes se platicaba. Un hecho sin precedentes, hemos sido absorbidos por la tecnología en una especie de conquista de la inteligencia artificial.

La realidad está cambiando y esta falla de origen nos dará problemas para las relaciones interpersonales, porque cada día vemos a más grupos de jóvenes que en lugar de platicar a viva voz prefieren hacerlo mediante el feis, el tuita o el guasap.

Menudo problema que estamos ocasionando.