La “indignación popular” por los resultados de las elecciones presidenciales que dieron la victoria al Partido Revolucionario Institucional (PRI) ha hecho que el movimiento “Yo soy 132” se fortalezca y hoy presente una “estrategia contra la imposición” por las “irregularidades” del proceso.

“Lo veo mucho más fuerte que antes porque creo que muchas personas que no se habían involucrado, ahora que vieron el cinismo con el que se dieron todas estas irregularidades en la elección, se están uniendo”, dijo a Efe Berenice Fernández, miembro del movimiento por la asamblea de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Muchas personas “se sintieron agredidas” porque se dieron cuenta de que “su voto no se toma como tal”, lo que está haciendo crecer al movimiento, explicó esta estudiante de comunicación que lleva en el movimiento desde que este convocara la primera gran marcha estudiantil.

Hace poco más de dos meses y tras una visita a la Universidad Iberoamericana del entonces candidato del PRI, Enrique Peña Nieto, en la que los estudiantes lo abuchearon, nació el movimiento “Yo soy 132”, que irrumpió con fuerza en la campaña electoral para denunciar la presunta imposición de este candidato por parte de los medios de comunicación.

Tras los resultados que dieron la victoria electoral a Peña Nieto, con el 38,21 % de los votos, esta presunta imposición se habría cumplido, según el movimiento, y además se habrían producido numerosas irregularidades que ellos evidenciaron tras la elección.

“El esfuerzo por cambiar las elecciones se hizo y lo que logramos al menos es que se pudiera evidenciar las irregularidades”, dijo Fernández, quien recordó que el movimiento se ha dedicado a recopilar centenares de denuncias ciudadanas.

Hoy anunciaron que un segundo paquete de estas denuncias va a ser presentado en los próximos días ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), el Instituto Federal Electoral (IFE) y el TEPJF.

En su día ya presentaron más de mil pruebas, pero aún tienen muchas más que han llevado al movimiento a presentar hoy una estrategia contra la imposición que probablemente acabe con la petición de invalidez del proceso electoral.

Sería el mismo destino de la gestión del candidato de la izquierda, Andrés Manuel López Obrador, quien ya presentó un recurso para impugnarlas, pero al igual que no le dieron su apoyo en la campaña electoral, los “Yo soy 132” se resisten también a sumarse hoy a la causa del izquierdista.

“La lucha de Obrador es una lucha personal, no tiene nada que ver con nuestra lucha, pues no hay una vinculación de movimientos y nosotros tenemos nuestra forma de organizarnos y nuestros principios”, aclaró Fernández.

Lo que ellos quieren y por lo que van a luchar es por lograr que en un futuro haya “verdaderas” elecciones democráticas en un país que todavía “no tiene una democracia real”.

Por eso, pese a su apartidismo, desde el primer momento rechazaron a Peña Nieto, porque nunca creyeron que él pueda representar esta democracia y porque se resisten a que los monopolios televisivos impongan según sus intereses.

“Demostramos que había un proceso de imposición y creció el número de asambleas que participan, hay mucha más gente queriendo participar porque nuestro planteamiento desde un principio fue trascender las elecciones”, dijo a Efe Ruth Briones, miembro del movimiento en la asamblea de la facultad de Medicina Veterinaria de la UNAM.

Desde su surgimiento, el objetivo de los “Yo soy 132” siempre fue superar lo electoral, que el movimiento vaya más allá y trate de impactar en el sistema.

Vladimir Chorny, miembro de la asamblea de Derecho de la UNAM explicó a Efe que el movimiento tiene dos vías de lucha, una la electoral y otra la de trabajar para influir en otros ámbitos.

Buscan transformar los medios de comunicación, el sistema educativo, el sistema económico neoliberal, las condiciones de la seguridad nacional, el sistema de salud, el sistema político y las condiciones de la migración en el país.

Dentro de la estrategia ciudadana presentada hoy para “proteger la democracia” y demandar la invalidez de las elecciones, destaca una marcha el próximo domingo, que recorrerá las principales plazas de la República.

Además, piensan dirigirse incluso a la ONU y a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) con “un documento con argumentos de derecho internacional” para solicitar la protección del sufragio ciudadano.

La validez de los resultados de los comicios que dieron la victoria a Peña Nieto está en manos del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que tiene hasta el próximo 31 de agosto para pronunciarse sobre su validez.

Si este certifica la victoria de Peña Nieto y “no toma en cuenta las denuncias ciudadanas”, existiría el riesgo de que hubiera un “estallido social”, advirtió hoy el movimiento, aunque insistieron en que ellos siempre van a seguir siendo pacifistas.

Vía: Google Noticias