El daltonismo puede representar un problema serio al momento de percibir ciertas señales que pueden resultar cruciales para nuestro desarrollo y movimiento diario, sobre todo en las calles en donde luces de colores son una constante para prevenir accidentes. De igual manera hay oficios que podrían resultar imposibles o, al menos, extraños para alguien que no es capaz de distinguir los colores de manera adecuada.

Un par de investigadores de los Laboratorios 2AI desarrollaron unos anteojos, llamados O2Amps,  para curar el daltonismo. Los lentes funcionan aprovechando nuestra capacidad de ver la cantidad de oxígeno en la sangre de otra persona con sólo mirar el color de su piel.

El científico y neurólogo Mark Changizi desarrolló esta idea partir de una teoría explica que dice que la razón por la cual el ojo humano evolucionó para ver colores es para poder comprender lo que otras personas sienten. ¿Suena complicado? en pocas palabras quiere decir que ver colores nos permite detectar cambios sutiles en la coloración de la piel de otras personas, lo cual está determinado por la oxigenación en la sangre.

De acuerdo con Changizi, los cambios de color que ocurren en nuestras rostros (como el sonrojarse) revelan mucho sobre las emociones de las personas, por lo que la capacidad del ser humano para poder ver colores nos puede dar una idea sobre la salud de los otros.

Esta peculiar teoría eventualmente llevó a Changizi a crear las gafas que permite a sus portadores percibir las emociones y señales sociales de manera más clara y, de manera intencional, también lo llevó a resolver el problema del daltonismo.

Changizi explica que la habilidad para percibir colores tiene una función social, ya que en la comunidad médica, el color puede ser usado para ayudar a diagnosticar ciertas enfermedades. Por otra parte, el color de la piel de los bebés cambia todo el tiempo, lo que funciona como indicador de sus estados de humor y de salud, aún cuando las capacidades verbales para la comunicación son limitadas a esta edad.