Robin Gibb, exintegrante de los Bee Gees, falleció este domingo a los 62 años tras una larga batalla contra el cáncer de hígado y cólon, según se informó en su página web oficial.

“La familia de Robin Gibb, de los Bee Gees, anuncia con gran tristeza que Robin murió hoy tras una larga batalla contra el cáncer y una cirugia intestinal”, dice un comunicado colocado en la página del cantante.

“La familia ha pedido que su privacidad sea respetada en este momento tan difícil”, cierra el escrito, que no indica qué ceremonias pueden estar prevista para despedir al cantante.

En abril pasado Gibb había sido ingresado a un hospital en el barrio londinense de Chelsea afectado por una neumonía y entró en estado de coma, condición en la que permaneción por 14 días para finalmente recuperarse.

El sitio oficial del cantante confirmó la noticia. Gibb estaba acompañado por su esposa Dwina y sus tres hijos, así como su hermano mayor, Barry.

Vía BBC