Una ficha del Pentágono salió a la luz y data de 1980, donde se examina el pasado del fallecido co-fundador de Apple, Steve Jobs, por un chequeo de seguridad.

En el documento se precisa que Jobs estaba atemorizado por la posibilidad de que su hija ilegítima fuera raptada para extorsionarlo.

Además, se mencionan problemas con la policía, como un arresto por no pagar una multa por exceso de velocidad.

También habla de su consumo de LSD, confiesa que fue una experiencia que cambió su vida de manera positiva. La consulta sobre su pasado se realizó en 1988 cuando Jobs era presidente de NeXT y todavía era dueño de Pixar.