Se cree que el yoga nació en la India hace miles de años, como parte del ritual de la religión Hindú. Pero si no se comparte esta creencia, puede ser practicado simplemente como ejercicio físico, el cual tiene variados beneficios.

El yoga realizado en forma periódica, otorga variados efectos positivos:

  • Aumenta la flexibilidad
  • Mejora el tono muscular
  • Tiene un efecto relajante
  • Favorece la concentración
  • Fortalece los huesos
  • Estimula el sistema inmunológico
  • Mejora el funcionamiento de los órganos sexuales
  • Ayuda a balancear las emociones.

A través de estos ejercicios también puedes aprender a respirar correctamente, lo cual ayuda a calmarse y es muy positivo en el caso de enfermedades respiratorias. Varios estudios también han demostrado que esta es una práctica ideal para las mujeres, ya que mejora la fertilidad y es muy beneficiosa después de la menopausia.

Según la filosofía que está detrás del yoga, estos ejercicios te ayudan a canalizar la energía positiva y favorecen la salud, porque abren los “chacras” o puntos por donde fluye la energía en nuestro cuerpo.