El día quince de enero de cada año, según lo marca la Constitución Política del Estado Libre y Soberano de Puebla, el Gobernador del Estado debe presentar un informe respecto a la administración pública ante el Congreso del Estado, día en que se apertura el primer período anual de sesiones de éste. Este año correspondió hacer lo propio al Gobernador Rafael Moreno Valle Rosas, su segundo informe en lo que va de su mandato.

Un aspecto que resaltó de entre los demás fue la obra pública realizada este año, específicamente la que corresponde al transporte. Interesante tema el del transporte público, que no comentaré el día de hoy sobre lo atinado o no que esté siendo, sino sobre la pertinencia de apostarle a este tema.

Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA) es el nombre que se le ha dado al sistema de BRT recientemente inaugurado en la ciudad de Puebla, el homólogo poblano al famoso Metrobús de la capital del país. Pero, ¿qué es un sistema de BRT? Un sistema de autobús de tránsito rápido (BRT, por sus siglas en inglés) es un medio de transporte público de autobuses de gran capacidad, comúnmente articulados, que circulan en carriles exclusivos y que hacen parada únicamente en puntos estratégicos, además de permitir el ascenso y descenso de decenas pasajeros al mismo tiempo al validar el pago fuera de la unidad. A diferencia de un sistema de metro subterráneo, los sistemas de BRT son menos costosos en su construcción.

El sistema RUTA inició operaciones el mismo quince de enero pasado desatando una polémica alrededor suyo, principalmente en Twitter, la red social de microblogging más popular hoy en día. La mayoría de los argumentos en su contra –y el que me gustaría comentarle– versaban sobre la incomodidad causada a los conductores de la capital por provocar tráfico de más con la eliminación de vueltas a la izquierda en distintos cruces y de un carril a lo largo del recorrido. No hablaré en este artículo de su buen o mal funcionamiento ni de la satisfacción de los usuarios. ¿Causará molestia a los conductores de vehículos particulares el sistema RUTA? ¿Provocará más tráfico en las calles? Por supuesto. ¿Por qué entonces defender un sistema BRT en Puebla? Veamos…

La ciudad de Puebla se ha convertido en una de las cinco ciudades más importantes de nuestro país, creciendo económicamente en los últimos años a grandes pasos –promete hacerlo más– y con una población que tampoco deja de hacerlo. Sin duda, es necesario pensar en estrategias de transporte que eviten, a futuro, un caos vial de dimensiones inconcebibles. Una de las soluciones es invertir en transporte público, pero no cualquiera, sino un transporte público de calidad, eficiente, bien planeado, que permita que los habitantes se muevan por la ciudad disminuyendo la carga vehicular. Para lograrlo, el transporte público a desarrollar debe ser de tal calidad que incluso quien posea un auto particular opte en usar el transporte público. Es probable que estemos lejos de un sistema de tales características, pero me permito pensar que estamos en el camino.

En esa semana (la del segundo informe de gobierno de RMV) publiqué sobre la pertinencia de la tenencia en Puebla, al grado de recibir respuestas molestas en mis redes sociales. Antes de causarle molestia, estimado zacapoaxteco, permítame hablarle de progresividad de los impuestos; ya me entenderá. Se considera que un impuesto es progresivo cuando éste va en función creciente de la capacidad económica de los sujetos; va en castellano: un impuesto es progresivo si a mayor riqueza del sujeto es mayor el impuesto. La tenencia es un impuesto progresivo bastante bueno. Si lo vemos desde el punto de vista de políticas públicas, es incluso justo socialmente:

1) quien no tiene la capacidad económica de tener un auto, no paga dicho impuesto.

2) quien tiene la capacidad económica de un automóvil de bajo precio, paga un impuesto relativamente bajo.

3) quien puede tener un vehículo caro, paga una cifra algo elevada.

Permítame decirle que, desde mi punto de vista, la tenencia era una buena opción para obtener recursos. Desgraciadamente las medidas populistas reditúan más que las medidas bien planteadas, por lo que veo lejos el regreso de la tenencia. ¡Lástima!

Por último, dejaré a su opinión lo siguiente: ¿qué tal un programa como el “Hoy no circula” de la zona metropolitana de la capital del país… en Puebla? Como lo lee. Si pensamos a futuro, Puebla tiene un potencial de crecimiento y desarrollo muy grande; pero ello traerá consigo problemas sino consideramos a la par el crecimiento de la población urbana en la capital poblana y el consecuente aumento de vehículos en la misma. No vendría mal analizar la posibilidad de mandar a descansar los vehículos particulares un día a la semana, disminuyendo la carga vial y la contaminación atmosférica al mismo tiempo.

Explico por último mi razón de hablarle de la capital poblana. Usted, querido zacapoaxteco, al igual que yo, o sus hijos, sus sobrinos, sus primos, sus hermanos, sus padres, sus amigos, visitamos la ciudad de Puebla con relativa frecuencia. No nos es ajena dicha ciudad y, muy pronto, no nos serán ajenos tampoco los problemas que aquí le planteo.

Podremos opinar diferente en base a nuestra conveniencia inmediata, pero lo invito a pensar a futuro. En fin, usted tiene la última opinión.

¡Hasta la próxima!

@delavegacruzado