Según la agencia “Mátéo” existe un 70% de probabilidad en que el verano se ausente este año de la Europa Occidental. Por lo que será el más frio y húmedo desde 1816. Todo esto, como consecuencia de la presencia tardía y larga del invierno de éste año; además del frio de los mares y la reducida actividad solar de los últimos meses.

Esta misma fuente asegura que la presencia de calor será de corta duración y serán la antesala del fuerte periodo de tormentas que se presentará en la zona a partir de Agosto. La última vez que ocurrió algo así  fue en 1816. A este suceso se le conoció como “el año sin verano” o “el año de la pobreza”.

En aquél tiempo; el fenómeno ocurrió porque  el Sol se encontraba en medio del -Mínimo de Dalton- (Espacio de tiempo en el que su actividad magnética era sumamente baja) y, en consecuencia  el gran cataclismo volcánico de Tambora, (un volcán situado en Indonesia). La columna de humo que provocó fue tan densa que llegó a propiciar el descenso de las temperaturas en medio planeta.

El mínimo de Dalton fue un período de baja actividad solar que duró aproximadamente desde 1790 a 1830.Toma su nombre del meteorólogo británico John Dalton. Como el mínimo de Maunder  y el mínimo de Spörer, el mínimo de Dalton coincidió con un período de temperatura global por debajo del promedio. Durante el período hubo una variación de temperatura de aproximadamente 1°C.

Por el momento, parece que las predicciones de Mátèo van cumpliéndose. En España, las temperaturas descenderán esta semana y se mantendrán por debajo de lo normal, al tiempo que las tormentas y chubascos se esperan sobre todo en el norte y noreste de la Península y en Baleares, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) que prevé que  la primera quincena de junio sea algo más fresca de lo normal y con lluvias superiores a los niveles normales.

Aunque existen otras fuentes que aseguran que un efecto como el de Dalton no ha vuelto a pasar y no pasará este año. La gente gozará del calor, de la picadura de mosquitos, de que se le pegue la ropa al dormir por el aumento de la temperatura y por supuesto de las playas, ríos y océanos en el planeta. Por lo menos es lo que se espera. Si no fuera así, nos vemos en el Verano para ver lo que sucede. Hasta entonces. (Con información de La Voz de Galicia y Eternity periodismo alternativo).